En este punto del artículo -al mismísimo comienzo- ya estaréis pensando con toda la razón del mundo: “Son una empresa, me van a aconsejar sí o sí que realice una mudanza de mano de profesionales”, pero permitidme continuar.

Como bloguera de DYH M, en general busco aconsejaros no sólo acerca de las virtudes de esta empresa -la cual no deja de sorprenderme cada día para bien- sino que además, quiero hablaros sincera y abiertamente sobre aquello que es más práctico, lo que de verdad encaja en nuestro mundo de vidas complicadas repletas de tareas y responsabilidades.

Hoy por hoy está muy en auge el “Do it yourself” o como diríamos los castellanos: “yo me lo guiso y yo me lo como”, y puede parecer muy tentador jugar a este juego en todos los ámbitos y momentos de nuestro andar diario, pero creedme, no siempre es la mejor opción.

Creo que todos sabemos lo que implica mudarse de casa, de ciudad, de país o de oficina. Es oír hablar de “mudanza” y se nos eriza la piel.

Polvo, suciedad, trastos que no pensabas que existían, cajas muy pesadas de libros (las odio profundamente, son las peores) cosas delicadas que se rompen con una mirada, recuerdos que temes perder en medio de la vorágine… Suena complicado porque de verdad lo es.

Antes de conocer a DYH Multiservicios, se me ocurrió la brillante idea de orquestar la mudanza de mi casa. Consistía en mover mi hogar al completo de un extremo a otro de Madrid.

No os diré que fue todo horrible, porque conté con la colaboración de maravillosos amigos que se dejaron la piel para ayudar y nos reímos mucho, pero ¿sinceramente? Creo que no volveré a repetir tal hazaña.

Alquilamos un camión pequeño y todo, no vayáis a pensar que hice la mudanza con mi pobre coche y el carrito de la compra –aunque éste último colaboró activamente en las tareas de traslado- Pero aun así, con todo y con eso, fue agotador, estresante y tampoco supuso un ahorro enorme si sumamos todos los gastos.

Se me rompieron bastantes cosas, como la puerta de la lavadora, algunas copas, se me picaron varios muebles, etc. A pesar de haber comprado dos rollos gigantes de papel burbuja, casi 100 cajas y haber envuelto en ellos todos los enseres, incluido el perro, sufrimos percances varios. En fin, que conseguimos mudarnos, pero no fue nada sencillo.

Hoy día tengo totalmente asumido que el “Do it yourself” no sirve para todo. En ocasiones, necesitamos la ayuda de buenos profesionales que saben lo que hacen porque viven practicando eso a diario.

En conclusión: puedes mudarte tú solo con ayuda de unos amigos resignados e inocentes que te quieren mucho, ¡pero no te lo recomiendo!

Para mi próxima mudanza, -y espero que sea la definitiva- contaré con DYH Multiservicios, entre otras cosas porque ya sé cómo trabajan, y me importa demasiado la salud de mi espalda.